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		<title>Ciencia 15</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com/</link>
		<description>Comentarios intrascendentes a noticias científicas y técnicas de los últimos quince días (más o menos)</description>
		<dc:language>es-ES</dc:language>
		<dc:rights>Copyright flexarorion</dc:rights>
		<dc:publisher>flexarorion</dc:publisher>
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	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79293">
		<title>&lt;b&gt;Exoesqueletos: los nuevos porteadores del siglo XXI&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79293</link>
		<description>&lt;b&gt;Los nuevos porteadores del siglo XXI&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
&lt;b&gt;12 de abril de 2026&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Durante muchos años fui tertuliano en varias emisoras de radio y televisión. La colaboración más larga —y quizá la más formativa— fue en Onda Cero, donde participé durante aproximadamente treinta y cuatro años. Estos días estoy revisando mis notas antiguas. En las del programa del 2 de noviembre de 2010 encuentro un tema que entonces nos parecía casi ciencia ficción: los exoesqueletos que prometían potenciar las capacidades humanas.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En aquella tertulia comentamos unas imágenes de soldados enfundados en trajes pesados, llenos de motores, capaces de levantar grandes cargas y recorrer largas distancias a velocidades sorprendentes. Eran máquinas ruidosas, casi intimidantes, que parecían salidas de un laboratorio secreto o de una película futurista.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre mis apuntes de aquel día aparece una preocupación muy concreta: las enfermeras. Pensaba en ellas, en su trabajo cotidiano de levantar pacientes, girarlos, ayudarlos a incorporarse o a desplazarse. Un esfuerzo repetido que termina por castigar la espalda y las articulaciones. Me preguntaba si aquellos exoesqueletos, tan espectaculares en lo militar, no podrían tener un destino más silencioso pero más útil en el ámbito civil: hospitales, almacenes, transportistas, operarios de fábrica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El futuro, sin embargo, llegó por un camino distinto al que imaginábamos. No vino acompañado del rugido de motores ni de la estética de dragones mecánicos que tanto nos fascinaba en 2010. Llegó, sí, pero sin estridencias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hoy los exoesqueletos existen, pero no son armaduras de superhéroe. Son discretos, humildes, casi modestos. No buscan la épica, sino la ergonomía. No prometen hazañas, sino evitar lesiones. No conquistan territorios, sino que alivian espaldas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las fábricas, los exoesqueletos pasivos se han convertido en compañeros silenciosos. Ayudan a levantar cajas, a mantener posturas incómodas, a repetir movimientos sin que el cuerpo proteste. Funcionan como muelles inteligentes, como músculos externos que no se cansan y que redistribuyen el esfuerzo con una eficiencia casi orgánica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Incluso en los frentes de Ucrania se han vuelto habituales. Entre la bruma se distinguen soldados que cargan proyectiles de artillería con una facilidad que no proviene de la fuerza, sino de la biomecánica asistida. No llevan un traje de Iron Man, sino una estructura ligera que reparte el peso como lo haría un sherpa experto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo sorprendente no es que hayan llegado, sino **cómo** han llegado. No han seguido el camino de la potencia bruta, sino el de la afinación biomecánica. No son monstruos metálicos con decenas de motores, sino dispositivos mucho menos espectaculares, pero sin duda más útiles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y conviene no olvidar que su uso no se limita al ámbito militar. También pueden ayudar a personas con problemas de movilidad, a trabajadores que cargan peso a diario, a quienes necesitan un apoyo adicional para realizar tareas repetitivas o físicamente exigentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizá dentro de veinte años tengamos exoesqueletos capaces de permitirnos correr a 40 km/h o saltar como felinos mecánicos. Quizá. Pero hoy, en este 2026 que ya huele a madurez tecnológica, los exoesqueletos son otra cosa: una alianza silenciosa entre el cuerpo humano y la ingeniería, un pacto de ayuda mutua.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El futuro llegó, pero lo hizo sin levantar la voz. Llegó en forma de bisagra, de resorte, de armazón ligero. Llegó para sostenernos, no para deslumbrarnos.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79287">
		<title>&lt;b&gt;La hidra de agua dulce campeón de regeneración&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79287</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años fui tertuliano en el programa de Eduardo Yáñez en Onda Cero de Guipúzcoa. El 7 de agosto de 2020 hablamos (para todo el País Vasco) del increíble poder de regeneración que tiene la hidra de agua dulce. A continuación un resumen de lo que hablamos&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que todos nos hemos quedado maravillados al saber que su le cortas la cola a una lagratija le vuelve a cerecer. Quizá un poco más pequeña, pero se regenera. Y muchas veces nos hemos preguntado: ¿por qué no pasa eso en humanos? ¿Por qué si nos cortan un brazo no se regenera? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues si lo de la lagartija nos sorprendía lo de la hidra de agua dulce nos deja anonadados:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Es capaz de regenerara cualquier parte de su cuerpo, incluso la cabeza. Un fragmento dimunuto y se regenera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- No muestra signos de envejecimiento en condiciones normales. Algunos científicos la consideran biológicamente inmortal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Su secreto está en sus células madre &lt;b&gt;totipotentes&lt;/b&gt;, que se renuevan constantemente y pueden transformarse en cualquier tipo celular. Aquí necesitamos hacer un pequeño inciso, ¿recordáis cuando hablamos de células madre que había varios tipos? Los tipos eran: &lt;b&gt;Unipotentes&lt;/b&gt;, solo son capaces de transformarse en un tipo de células. &lt;b&gt;Multipotentes&lt;/b&gt;, son capaces de transformarse en varios tipos de células dentro del mismo linaje. &lt;b&gt;Pluripotentes&lt;/b&gt; reproducen cualquier célula del cuerpo, salvo las que están fuera del embrión. Y por fin tenemos las &lt;b&gt;totipotentes&lt;/b&gt; que pueden formar cualquier tipo de célula.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Si la cortas en varios pedazos, cada pedazo puede convertirse en una hidra nueva. No me extraña que se la considere inmortal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de su tamaño diminuto, la hidra es un recordatorio de lo que la evolución puede lograr cuando se combina simplicidad con eficiencia. Es como si la naturaleza hubiera creado un prototipo de organismo perfecto para reparar daños sin límite.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79276">
		<title>&lt;b&gt;Cómo Google Books Ngram Viewer revela la historia oculta de nuestras palabras&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79276</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años fui tertuliano en el programa de Eduardo Yáñez en Onda Cero de Guipúzcoa. El 15 de agosto de 2011 hablamos de mi experiencia con un programa de Google que se llama Google Books Ngram Viewer. A continuación un resumen de lo que hablamos&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la era de los datos masivos, no solo podemos estudiar galaxias o genomas: también podemos estudiar &lt;b&gt;la evolución de las palabras&lt;/b&gt;. Una de las herramientas más fascinantes para hacerlo es &lt;b&gt;Google Books Ngram Viewer&lt;/b&gt;, un buscador que permite visualizar cómo cambia el uso de términos a lo largo de los siglos en millones de libros digitalizados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque suene técnico, su funcionamiento es sorprendentemente sencillo: escribes una palabra o frase, eliges un rango de años y el corpus lingüístico (por ejemplo, español), y la herramienta genera una gráfica que muestra la frecuencia relativa de ese término en los libros publicados cada año. Es como un sismógrafo del lenguaje: detecta temblores, modas, desapariciones y transformaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué podemos descubrir con Ngram Viewer?&lt;br /&gt;
El visor permite:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • Comparar palabras o expresiones a lo largo del tiempo. &lt;br /&gt;
    • Detectar cuándo aparece un concepto nuevo. &lt;br /&gt;
    • Observar cómo se imponen unas grafías sobre otras. &lt;br /&gt;
    • Analizar cambios culturales reflejados en el lenguaje. &lt;br /&gt;
    • Explorar errores ortográficos, variantes antiguas o formas en desuso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una herramienta muy utilizada en lingüística, historia cultural y humanidades digitales, pero también es perfecta para la curiosidad cotidiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Mi experimento: muger vs. mujer&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para probar la herramienta, decidí comparar dos grafías históricas del español: &lt;b&gt;muger&lt;/b&gt; (con g) y &lt;b&gt;mujer&lt;/b&gt; (con j). Ambas convivieron durante siglos, y su evolución refleja un proceso de estandarización ortográfica que no siempre es evidente para los hablantes actuales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los resultados fueron reveladores:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;A principios del siglo XIX&lt;/b&gt;, la forma &lt;b&gt;muger&lt;/b&gt; era todavía mayoritaria en los libros en español. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Hacia 1840&lt;/b&gt;, ambas grafías se igualan en frecuencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;A partir de mediados del siglo XIX&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;mujer&lt;/b&gt; (con j) comienza a imponerse de manera clara. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;La forma con g desaparece progresivamente&lt;/b&gt;, hasta quedar relegada a textos antiguos o citas filológicas. Este cruce de curvas es un ejemplo perfecto de cómo la lengua escrita no cambia de golpe: durante décadas conviven formas antiguas y modernas, hasta que una se consolida como estándar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;b&gt;¿Por qué ocurrió este cambio?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La transición de &lt;b&gt;muger&lt;/b&gt; a [*mujer^] está relacionada con:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;La fijación ortográfica impulsada por la Real Academia Española&lt;/b&gt;, especialmente a partir del siglo XVIII. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;La expansión de la imprenta y la escolarización&lt;/b&gt;, que favorecieron la uniformidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;La tendencia general del español a simplificar la relación entre grafía y sonido&lt;/b&gt;, eliminando incoherencias heredadas del castellano medieval. &lt;br /&gt;
Lo interesante es que Ngram Viewer permite ver este proceso no como una afirmación teórica, sino como una curva histórica: una forma que sube, otra que baja, y un punto de cruce que marca el momento en que la norma moderna se impone.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más o menos esto fue lo que se comentó en la tertulia.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79253">
		<title>&lt;b&gt;Final Fantasy: The Spirits Within y el Valle Inquietante&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79253</link>
		<description>[/Durante varios años participé como tertuliano en muchas emisoras de radio y televisión. Una de ellas fue en Onda Cero. Uno de los temas que tratamos en 2011 fue el del &quot;Valle Inquietante&quot;, por qué muchas veces dibujos burdos son más creíbles que dibujos magníficamente hechos. Y comentar el desagrado que me produjo &quot;Final Fantasy&quot;, que pretendía ser la solución final, sustituir a actores humanos por dibujos realistas. Este escrito es una actualización de aquello.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Final Fantasy: The Spirits Within y el Valle Inquietante&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;1. La ambición&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 2001, &lt;i&gt;Final Fantasy: The Spirits Within&lt;/i&gt; fue el primer gran intento de crear personajes humanos totalmente digitales y fotorrealistas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El objetivo declarado era cruzar el Valle Inquietante: lograr que el espectador olvidara que estaba viendo animación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era un proyecto visionario:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • captura de movimiento avanzada, &lt;br /&gt;
    • texturas de piel hiperrealistas, &lt;br /&gt;
    • iluminación física, &lt;br /&gt;
    • miles de horas de renderizado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Querían demostrar que el cine podía tener actores digitales indistinguibles de los reales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando vi la película, no solo no me pareció realista, me pareció pretenciosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;2. Por qué cayó en el Valle Inquietante&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El problema no fue la tecnología, sino la percepción humana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los personajes parecían humanos… pero no del todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los espectadores detectaban microfallos que hoy son clásicos del Valle Inquietante:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • Miradas ligeramente vacías &lt;br /&gt;
    • Parpadeos demasiado mecánicos &lt;br /&gt;
    • Movimientos faciales sin la riqueza muscular real &lt;br /&gt;
    • Sonrisas que no activaban los ojos &lt;br /&gt;
    • Sincronía imperfecta entre emoción, gesto y voz &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El resultado era inquietante: demasiado real para ser caricatura, demasiado artificial para ser humano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La película se convirtió en un ejemplo paradigmático de cómo el realismo superficial no basta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt; 3. Qué ha cambiado con la IA generativa&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La IA generativa no intenta copiar un rostro humano “pieza por pieza”.&lt;br /&gt;
Lo que hace es modelar estadísticamente la variabilidad humana, incluyendo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • asimetrías naturales &lt;br /&gt;
    • microexpresiones &lt;br /&gt;
    • imperfecciones &lt;br /&gt;
    • variaciones de tono, piel, postura y gesto &lt;br /&gt;
    • coherencia entre voz, texto, mirada y movimiento &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es decir:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La IA no imita al humano; imita la complejidad del humano.&lt;br /&gt;
Por eso hoy vemos rostros sintéticos que ya no producen rechazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;4. La idea clave:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Final Fantasy intentó superar el Valle Inquietante desde la &lt;b&gt;tecnica&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
La IA generativa lo está superando desde la &lt;b&gt;percepción&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
El cine de 2001 buscaba perfección geométrica.&lt;br /&gt;
La IA de 2025 busca naturalidad, que es otra cosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En 2001 intentamos fabricar humanos perfectos; en 2025 aprendimos que los humanos no son perfectos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79248">
		<title>&lt;b&gt;El Yeti y el Bigfoot: mito, ciencia y fascinación&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79248</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años participé como tertuliano en muchas emisoras de radio y televisión. Una de ellas fue en Onda Cero. Uno de los temas que tratamos en 2011 fue sobre el Yeti. Mi intención inicial era transcribir las notas que utilicé, pero posteriormente ha habido muchos avances científicos en el estudio del ADN de supuestos restos del Yeti y del Bigfoot. Ello me ha obligado a reescribirlo&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;La atracción del mito&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante siglos, el Yeti —el abominable hombre de las nieves— y su primo americano, el Bigfoot, han alimentado la imaginación popular. Aventuras como &lt;i&gt;Tintín en el Tíbet&lt;/i&gt; mostraban al Yeti como un ser protector, y en Estados Unidos el Bigfoot se convirtió en protagonista de películas y series, por ejemplo &lt;i&gt;Bigfoot y los Henderson (Harry and the Hendersons)&lt;/i&gt; de 1987. En Rusia se habla del «chuchuna», y en otras culturas aparecen figuras similares. Todas estas leyendas reflejan un deseo humano universal: que existan criaturas misteriosas que escapen a la mirada de la ciencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;La evidencia científica&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando a principio de los años 80 Kari Mullis presentó la técnica de la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), casi nadie pudo adivinar la cantidad de usos que ha tenido. Desde detección de delincuentes, gracias al estudio del ADN en la escena del crimen, como identificar la paternidad, o estudios de arqueología… Desde aquellas técnicas rudimentarias, los avances en genética han permitido ser mucho más precisos, lo que ha permitido poner a prueba las creencias en el Yeti:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Estudio de Oxford (2013)&lt;/b&gt;: Se analizaron decenas de muestras atribuidas al Yeti y al Bigfoot. El resultado fue que correspondían a animales conocidos —osos, caballos, lobos, perros e incluso humanos—, pero nunca a un primate desconocido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Investigación de la Universidad de Búfalo (2017)&lt;/b&gt;: Se secuenciaron genomas completos de supuestos restos de Yeti. Todos resultaron ser de osos del Himalaya, en particular osos pardos y osos negros asiáticos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Conclusión científica&lt;/b&gt;: No existen pruebas sólidas de que el Yeti o el Bigfoot sean especies nuevas. Las supuestas evidencias se explican por confusiones con fauna local, especialmente osos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;El valor cultural&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la ciencia haya desmontado la existencia de estas criaturas, su fuerza cultural sigue intacta. El Yeti y el Bigfoot son símbolos de lo desconocido, de la posibilidad de que aún haya secretos en la naturaleza. En tebeos, películas y relatos, representan tanto el miedo como la esperanza de que el mundo guarde misterios sin resolver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Reflexión final&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ilusión de encontrar un «eslabón perdido» en los Himalayas o en los bosques de Norteamérica ha sido sustituida por la certeza científica de que se trata de mitos. Sin embargo, esa misma certeza no elimina su atractivo: el Yeti y el Bigfoot continúan siendo parte de nuestra mitología moderna, recordándonos que la imaginación humana siempre busca horizontes más allá de lo comprobado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen: &lt;b&gt;la ciencia ha demostrado que el Yeti y el Bigfoot no existen como especies desconocidas, pero su poder como mito cultural permanece tan vivo como siempre&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79244">
		<title>&lt;b&gt;La bota de vino, piel de cabra y pez&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79244</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años participé como tertuliano en muchas emisoras de radio y televisión. Una de ellas fue en Onda Cero. Uno de los temas que tratamos en 2011 unos días antes de la festividad de San Fermín en Pamplona fue la de un elemento básico en la fiesta: la bota de vino. Este escrito son notas, no es exactamente lo que dijimos en la radio&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;La bota de vino, piel de cabra y pez&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Presentador:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
“Si ayer hablábamos de hacer a San Fermín el santo patrón de la biotecnología, hoy hablamos de un objeto que es casi tan pamplonés como el chupinazo: la bota de vino. Esa compañera inseparable de cuadrillas y peñas, que pasa de mano en mano como si fuera un símbolo de amistad líquida. Pero… ¿Cómo se hace una bota de vino?”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Contertulio 1 (tono curioso):&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
“Pues yo siempre me he preguntado: ¿de qué animal es la piel? ¿Y si la piel tiene pelo, el vino se encuentra con él dentro? ¿Y cómo demonios no se escapa el vino por las costuras?”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Contertulio 2 (tono didáctico y festivo):&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
“¡Ah, misterio resuelto! La piel es de cabra, curtida con paciencia. Se cose al revés, con el pelo hacia dentro. Pero tranquilos: ese pelo no toca el vino, porque todo el interior se recubre con pez, una resina negra y brillante que sella las costuras y convierte la bota en un recipiente impermeable. Es como darle un corazón de brea que late al ritmo de cada trago.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Contertulio 1:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y la pez de dónde procede, pues nada más nombrarlo me huele a puerto pesquero?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Contertulio 2:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se obtiene de las resinas de coníferas debidamente tratadas; en nuestra geografía lo más normal es obtenerlo de los pinos o abetos, pero casi cualquier conífera produce esa resina como defensa contra heridas o ataques de insectos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Presentador (remate humorístico):&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Así que ya lo saben: cuando levanten la bota en San Fermín, no solo están bebiendo vino. Están bebiendo historia, artesanía y un poquito de química popular. ¡Y cuidado con el chorro, que si falla la puntería, el vino se convierte en ducha! Y lo que es peor, en ducha que mancha y al rato huele.”</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79239">
		<title>&lt;b&gt;San Fermín, patrón de la biotecnología&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79239</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años participé como tertuliano en muchas emisoras de radio y televisión. Una de ellas fue en Onda Cero. Uno de los temas que tratamos en 2011 fue sobre hacer de San Fermín el patrón de la biotecnología. No era una idea nuestra, algo habíamos leído en alguna parte, pero, como buenos tertulianos, nos pusimos a divagar sobre ese tema Son notas, no exactamente lo que dije en la radio&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;San Fermín, santo patrono de la biotecnología&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada julio, Pamplona se viste de blanco y rojo. Los toros recorren las calles, la multitud canta, y San Fermín es invocado como protector de cuerpos y almas. Pero si afinamos la metáfora, descubrimos que este santo podría ser también el patrono de la biotecnología, guardián de quienes doman los toros invisibles de la biología.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La biotecnología, como los encierros, es un arte de riesgo y control. Los científicos corren delante de fuerzas poderosas: virus, bacterias, genes que mutan como animales imprevisibles. Y, como los corredores pamploneses, necesitan valor, técnica y fe en que la ciencia los guiará a la plaza segura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Fermín fue invocado contra pestes y enfermedades en tiempos antiguos. Hoy, la biotecnología cumple ese papel: vacunas que frenan pandemias, terapias génicas que curan males hereditarios, fermentaciones que transforman la agricultura. El santo que protegía a los cuerpos en la Edad Media se convierte, simbólicamente, en el protector de los laboratorios del siglo XXI.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fiesta misma es global: Pamplona se abre al mundo, recibe visitantes de todos los continentes. La biotecnología también es cosmopolita, fruto de redes internacionales de investigación y colaboración. En ambos casos, la comunidad se reúne para celebrar la vida, aunque sea frente al peligro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así, entre pañuelos rojos y batas blancas, podemos imaginar a San Fermín como un santo que bendice tanto a los corredores como a los investigadores. Porque la ciencia, como la fiesta, es un acto de confianza: en la técnica, en la comunidad, en la posibilidad de que el riesgo se transforme en celebración.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Pamploneses, viva San Fermín&lt;/b&gt;</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79238">
		<title>&lt;b&gt;Correlación entre parasitismo biológico y la apertura social&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79238</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años participé como tertuliano en muchas emisoras de radio. Una de ellas fue en Onda Cero. Uno de los temas que tratamos en 2011 fue sobre una correlación que me pareció rarísima: la correlación entre parasitismo biológico y la apertura social. Son notas, no exactamente lo que dije en la radio&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mí aquello de la correlación entre &lt;b&gt;parasitismo y la apertura social&lt;/b&gt; (menos parásitos, más apertura) me pareció algo así como la correlación entre la velocidad y el tocino, pero al investigar resultó que era mucho más interesante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;La hipótesis del parásito y la cultura&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Parasite Stress Theory&lt;/b&gt;: plantea que en regiones con alta carga de enfermedades parasitarias, las sociedades tienden a ser más cerradas, conservadoras y desconfiadas hacia los extraños. &lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Razón&lt;/b&gt;: el contacto con forasteros aumenta el riesgo de contagio, por lo que se desarrollan normas sociales más rígidas, endogamia y menor movilidad. &lt;br /&gt;
    • En cambio, en zonas con baja carga parasitaria, las sociedades suelen ser más abiertas, tolerantes y cosmopolitas, porque el riesgo de infección es menor y la interacción con extraños resulta menos peligrosa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Ejemplos culturales&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Países tropicales&lt;/b&gt; (históricamente con mayor diversidad de parásitos) muestran mayor tendencia a normas sociales estrictas y religiosidad intensa. &lt;br /&gt;
    • &lt;b&gt;Países nórdicos&lt;/b&gt; (con menor carga parasitaria) tienden a ser más individualistas, con mayor confianza en instituciones y apertura hacia inmigrantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;En la actualidad&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
 La reducción de enfermedades gracias a la medicina moderna ha favorecido sociedades más abiertas y globalizadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Reflexión&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo fascinante es que algo tan biológico como la cantidad de parásitos puede moldear lo simbólico y lo político: desde la forma en que confiamos en los demás hasta cómo organizamos nuestras instituciones. Es un recordatorio de que la cultura no flota en el aire, sino que está profundamente anclada en la ecología y la salud. </description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79216">
		<title>&lt;b&gt;De silogismos a circuitos: las raíces de la informática&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79216</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años participé como tertuliano en muchas emisoras de radio. Una de ellas fue en Onda Cero. Uno de los temas que tratamos en 2012 fue sobre los antecedentes a la informática en el siglo XIX. A continuación, escribo las notas que tenía. Son notas, no exactamente lo que dije en la radio&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;De silogismos a circuitos: las raíces de la informática&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aristóteles y sus silogismos son antecedente remoto de la lógica que, en el siglo XIX, daría origen al álgebra booleana y con ella a la posibilidad de realizar la circuitería que hoy usan los chips.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante más de dos mil años, la lógica aristotélica dominó el pensamiento formal, hasta que, en el siglo XIX, una revolución simbólica cambió el juego y fue obra de George Boole.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
George Boole (1815–1864) es el padre de la lógica simbólica. En su obra &lt;i&gt;An Investigation of the Laws of Thought&lt;/i&gt; (1854) introdujo una forma de razonar a base de dos valores (Verdadero o Falso) y símbolos como AND, OR y NOT que permiten hacer operaciones con aquellos valores. Esa forma de razonar que es esencial para el diseño de circuitos digitales y programación. AND equivale en nuestro lenguaje al Sí, OR al O y NOT al No, pero con alguna matización, sobre todo en el OR (O) donde muchos se lían.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para dejar el lavaplatos limpio se necesita  bicarbonato (B) y vinagre (V). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si B efectivamente es bicarbonato le damos el valor VERDADERO. Si no lo es, le damos el valor FALSO. Lo mismo con V.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
B AND V dará resultado VERDADERO si ambos, B y V, son verdaderos y dará el resultado de FALSO en cualquier otro caso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el operador OR el resultado será VERDADERO si B o V son verdaderos. Observe que, si ambos son verdaderos, el resultado también es verdadero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
NOT convierte lo VERDADERO en FALSO y viceversa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos símbolos (AND, OR y NOT) son las formas básicas de operar en los circuitos lógicos de los ordenadores. Como solo hay dos valores (VERDADERO o FALSO, que podemos traducir como 1 o 0) se habla de lógica binaria. Y por eso, a veces, se dice que el lenguaje de los ordenadores es el o y el 1, lo que no es cierto. 0 y 1 no son un lenguaje. Son dos estados, dos valores. A lo sumo podríamos decir que son las letras, pero un lenguaje no son las letras. Me explico, el alfabeto castellano tiene 27 estados, 27 valores. Pero el alfabeto no es el lenguaje. Así como las letras no son una novela, los bits no son un programa. Son el alfabeto, no las palabras y mucho menos la gramática. Tal vez, sería mucho más exacto decir que el lenguaje de los ordenadores es la lógica simbólica de Boole.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque Boole no trabajó directamente con máquinas, su lógica es el corazón de los sistemas informáticos modernos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro de los antecedentes del siglo XIX que permitieron las máquinas del siglo XX, fue:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Charles Babbage (1791–1871): &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
    • Diseñó la Máquina Diferencial y la Máquina Analítica, consideradas los primeros conceptos de computadoras mecánicas. &lt;br /&gt;
    • La Máquina Analítica incluía ideas como memoria, unidad de procesamiento y tarjetas perforadas para introducir datos e instrucciones. &lt;br /&gt;
    • Aunque nunca se construyó completamente, su diseño anticipó la arquitectura de los ordenadores actuales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y, por fin, hubo otro avance decisivo del siglo XIX que permitiría programar aquellas máquinas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Ada Byron Lovelace (1815–1852). Sí, Byron es porque era hija del famoso poeta Lord Byron y Lovelace porque se casó con el conde de Lovelace: &lt;br /&gt;
    • Colaboró con Babbage en la Máquina Analítica y escribió el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina. &lt;br /&gt;
    • En sus notas sobre la máquina, Ada imaginó que podría hacer más que cálculos: imaginó una máquina capaz de crear belleza.&lt;br /&gt;
    &lt;br /&gt;
      &lt;br /&gt;
Su visión de la informática como algo más que matemática la convierte en una figura pionera y profundamente moderna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, curiosamente, las bases de la informática tienen un origen muy lejano en los silogismos de Aristóteles y tres personas decisivas en el siglo XIX: Boole, Babbage y Ada de Lovelace. Los tres del Reino Unido.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://ciencia15.blogalia.com//historias/79212">
		<title>&lt;b&gt;Fotosíntesis artificial&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://ciencia15.blogalia.com//historias/79212</link>
		<description>&lt;i&gt;Durante varios años participé como tertuliano en muchas emisoras de radio. Una de ellas fue en Onda Cero. Uno de los temas que tratamos en 2012 fue en de las hojas fotosintéticas artificiales. A continuación escribo las notas que tenía. Son notas, no exactamente lo que dije en la radio&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fotosíntesis artificial&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos un laboratorio de investigación. En un rincón hay una hoja que no nació de una semilla, no tiene nervaduras ni clorofila, pero imita la fotosíntesis de las plantas y lo hace con mayor eficiencia que la natural.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 2011, el químico estadounidense Daniel Nocera, profesor del prestigioso MIT, presentó una hoja artificial capaz de dividir el agua en hidrógeno y oxígeno utilizando únicamente luz solar. Es, decir, replicaba la fotosíntesis, de un modo más eficaz. Lo hacía mejor la las hojas naturales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consistía en una lámina delgada de silicio —similar a las empleadas en células fotovoltaicas— recubierta con catalizadores de cobalto y níquel. Bastaba sumergirla en agua y exponerla a la luz solar para que comenzara a dividir las moléculas de agua en sus componentes: hidrógeno y oxígeno. Era completamente autónoma, sin necesidad de cables ni fuentes externas de energía más allá de la luz del sol.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hidrógeno generado podía almacenarse y, mediante una «célula de combustible» —también llamada «pila de combustible»— convertirse en electricidad cuando fuera necesario. Recordemos que este tipo de dispositivo utiliza el hidrógeno como combustible para producir electricidad de forma limpia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya se habían realizado intentos anteriores, pero resultaban prohibitivos por el uso de catalizadores como el platino y otros materiales preciosos. En el caso de Nocera, el empleo de cobalto y níquel representaba un avance importante. El cobalto, aunque también escaso y geopolíticamente conflictivo, es mucho más asequible que el platino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aun así, el uso de cobalto sigue siendo un problema. Es un paso adelante respecto a los catalizadores anteriores, pero da la impresión de que el coste seguirá siendo elevado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ojalá no pase mucho tiempo antes de que surjan nuevas «hojas artificiales» que empleen catalizadores más abundantes y sostenibles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más datos en este enlace a la revista de novedades del MIT: [{https://news.mit.edu/2011/artificial-leaf-0930}]</description>
	</item>


</rdf:RDF>
