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Inicio > Historias > La piedra solar vikinga: un misterio óptico y náutico
La piedra solar vikinga: un misterio óptico y náutico 2025-08-07

En el año 2015 empecé mis colaboraciones de ese año en Onda Cero en el programa de Eduardo Yáñez, «déjame que te cuente», con nuevas ganas de hablar de ciencia y tecnología. Lo único que conservo es la «agenda de trabajo» y unas breves notas. A partir de ellas voy a ir haciendo nuevas entradas, basándome en aquella notas y señalando en qué me equivoqué, cuando me equivoqué

La piedra solar vikinga: un misterio óptico y náutico

Para empezar, permítanme proponerles un pequeño experimento. Solo necesitan unas gafas de sol polarizadas—como las clásicas Polaroid, aunque hay muchas otras marcas—. En un día nublado, miren distintas zonas del cielo mientras giran lentamente las gafas. Notarán que la luminosidad cambia según la orientación. Esto ocurre porque la luz dispersada por las nubes está parcialmente polarizada, y las gafas filtran ciertas direcciones de esa polarización.

Si miran hacia el lado opuesto al sol, el contraste entre claro y oscuro es muy marcado. En cambio, mirando hacia el sol, el cambio es apenas perceptible. Este fenómeno permite estimar la posición del sol incluso cuando está oculto tras las nubes e incluso cuando el sol está bajo el horizonte, pero queda cierta luminosidad.

Ecos en las sagas islandesas

En dos sagas medievales islandesas se menciona una misteriosa «piedra solar» En la Hrafns saga Sveinbjarnarsonar se dice:

«El rey miró alrededor y no vio ningún cielo azul... entonces el rey cogió la piedra del sol y la levantó, y luego vio dónde brillaba el sol en la piedra.»

Y en la Saga de San Olaf:

«Olaf cogió una piedra solar, miró el cielo y vio de dónde venía la luz, de dónde adivinó la posición del Sol invisible.»

Estas descripciones han llevado a especular que los vikingos usaban cristales capaces de detectar la polarización de la luz para localizar el sol en días nublados.

¿Qué era la piedra solar?

Aunque no se ha identificado con certeza, se han propuesto varios minerales como candidatos:

Espato de Islandia (calcita transparente): conocido por su birrefringencia, puede dividir la luz en dos rayos polarizados.

Cordierita: mineral que cambia de color según el ángulo de la luz polarizada.

Turmalina: también sensible a la polarización.

Estas piedras podrían haber permitido a los navegantes vikingos mantener el rumbo entre Noruega y Groenlandia incluso con cielos cubiertos.

Simulaciones modernas han demostrado que la navegación polarimétrica con piedras solares es viable y sorprendentemente precisa. De hecho, la cordierita ha sido identificada como el mineral más eficaz en estas pruebas. Sin embargo, que funcione hoy no significa que fuera necesariamente la piedra usada por los vikingos—aunque refuerza esa posibilidad.


¿Tenía poderes mágicos?
En la mitología nórdica, a esta piedra se le atribuían propiedades mágicas, como la capacidad de guiar incluso de noche. Ninguno de los minerales propuestos puede hacer eso, lo que sugiere que la piedra solar tenía también un valor simbólico o ritual, más allá de su utilidad náutica.

Nada más por esta noche. Que los vientos soplen a favor.
Hasta mañana

Enviado por flexarorion a las 03:19 | 0 Comentarios | Enlace


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