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Crónica de una excursión al Planetario de Pamplona (1994) 2015-02-27

Sigo recuperando escritos antiguos. En este caso he encontrado la crónica de una excursión al Planetario de Pamplona, que se publicó en el boletín del grupo de radioaficionados de San Sebastián "SS DX Group".

Crónica de una excursión al Planetario de Pamplona

El pasado día 19 de marzo 55 socios y amigos de nuestra asociación se fueron de excursión para ver el Planetario de Pamplona.


- Cuando yo leí en la revista del grupo, en el artículo ·La "Vía Láctea", que "Los árboles se metamorfosean en bóveda celeste, el invierno en verano, la noche en día, la oración gregoriana en música de las esferas..." creía que era una licencia poética del autor. Pero ha resultado que no, que es la pura verdad. Sobre todo me ha gustado cuando la cúpula del planetario se ha transformado en la Iglesia de Eunate. Me ha encantado cuando hemos ido hasta la encantadora iglesia y la hemos visto de verdad...

- Yo creía que el Planetario era un sitio donde se veían las estrellas y los planetas en el cielo. No me imaginaba que era un espectáculo de cine tridimensional. A mi, aquel momento en el que todo quedó negro, hubo un rayo y luego sonó un tremendo trueno, me impresionó. La verdad es que creí que se había estropeado el Planetario.

- Durante mucho tiempo estuve preguntándome ¿por dónde proyectarán las estrellas? Quedé impresionado cómo el equipo salía del suelo, como un insecto enorme.

- La música es preciosa, me he comprado el compact disc.

- La comida ha sido estupenda. Fíjate, el restaurante para nosotros solos. Y todo el viaje sólo ha costado 2.500 pesetas. Ha sido estupendo.

- Lo que no entiendo es que parásemos en el hotel El peregrino"; la verdad es que era muy bonito. Muy acogedor; pero era muy caro.

Estos eran algunos de los comentarios que oímos en el autobús de vuelta a San Sebastián.

Fue un día muy agradable.

Salimos a las 9h 20m; de la mañana y llegamos a Pamplona hacia las 11h. Aparcamos al lado del Planetario y cada cual se fue a alguno de los bares de los alrededores a tomar lo que quiso.

A las doce empezaba el espectáculo.

Al empezar, nos hizo gracia descubrir que el "operador"; de ese día era el director del Planetario. Se había quedado por charlar con nosotros, y eso que ¡por la tarde se casaba su hermana en Vitoria! No es frecuente ver al director como simple operador. Aunque Javier es un director muy especial. Al salir nos contó una anécdota que nos hizo mucha gracia. ¡Hela aquí! Nos dijo que un día del pasado verano que hacía mucho calor, estaba regando el jardín. Se le acerco un señor mayor y le dijo:

- Bueno, supongo que usted no sabrá. Pero podría decirme si hay alguien en el Planetario que pueda informarme de esa impresionante lluvia de estrellas fugaces que va a haber en Agosto.

- Yo mismo puedo informarle -dijo Javier, que le explicó que sería el día 12 a las 3 de la mañana, etc., etc.

El hombre se quedó muy sorprendió y le dijo a Javier:

- ¡Jo!, pues si eso es lo que sabe el jardinero, ¡cómo será el director!

El espectáculo fue precioso. Más o menos como se describía en el artículo "La Vía Láctea en el Planetario de Pamplona"; aparecido en el número 19 de nuestra revista. Efectivamente, no se trataba de licencias poéticas del autor, es que el espectáculo del Planetario era así: imagen y poesía.

La sesión duró 50 minutos; luego nos fuimos a comer al restaurante LANZALE que estaba reservado para nosotros. Es un lugar modesto pero limpio y agradable. Comimos muy bien. Cada cual pudo elegir su menú entre tres o cuatro primeros platos, y tres o cuatro segundos...

En el espectáculo se había hablado del Camino de Santiago, y había salido la Iglesia de Eunate y el puente de Puente La Reina, así que salimos a explorar brevemente el Camino.

Nuestra primera parada fue en Obanos, donde todos los años se celebra una "auto sacramental"; en el que participa gran parte del pueblo. Es un pueblo pequeño, con una plaza preciosa...

Después nos fuimos hacia Eunate, que es una minúscula iglesia templaria, octogonal, realmente bpnita. Allí vimos que su cúpula se parecía mucho a la cúpula del planetario y volvimos a recordar lo que habíamos visto: la cúpula del planetario transformándose en la cúpula de Eunate. La Vía Láctea celeste y la Vía Láctea terrestre... Nos imaginamos peregrinos en la noche cerrada. Cansados, casi adormecidos, desesperando de encontrar un hospedaje, y entonces ver un faro en la lejanía. Un fuego sobre el tejado de Eunate. Aquel fuego nos alentaba , nos daba ánimos, indicaba que allí había una hospedería. Nos imaginamos peregrinos llegando, entrando en la Iglesia, arrodillándonos y dando gracias al Señor de los cielos por aquel fuego orientador: Un momento de recogimiento íntimo. Una plegaria y descansar en la hospedería.

Después nos fuimos a ver las murallas en ruina de Artajona.

En Artajona hay un precioso dólmen. Nuestra intención era ir hasta allí para verlo, pero descubrimos que el autobús no podía pasar, por lo que tuvimos que renunciar.

A continuación nos acercamos a Puente la reina, pasando por un paisaje montañoso. Llegamos al pueblo y vimos su famoso puente y nos perdimos por sus calles estrechas, llenas de sabor, con sus casas señoriales, orgullosas de sus escudos. Y nos volvimos a sentir peregrinos. Peregrinos buscando nuestra Ítaca. "Lo importante no es tanto llegar como haber recorrido el camino" -nos decía la preciosa voz de Mercedes San Prieto en el Planetario. Y continuamos recorriendo nuestro camino.


Volvimos al autobús, anduvimos dos kilómetros y nos paramos en el hotel El Peregrino, situado en la confluencia de dos de los más importantes ramales del Camino de Santiago: el que viene de Roncesvalles y el que viene de Somport. Es allí, en el hotel, donde los dos caminos se juntan; donde los peregrinos de diversas procedencias descansaban y continuaban el viaje juntos, hablando de sus anhelos y de sus respectivas patrias, de Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y los países del Norte los de Roncesvalles; de Italia, Suiza, Grecia y los países del Sur los de Somport.

Tras una parada técnica en este hotel, moderno, pero con una acogedora apariencia medieval, regresamos a San Sebastián.

Ya en Tolosa recordamos las palabras que Javier Armentia --el director del Planetario de Pamplona-- nos dijo al despedirnos: "El nuevo espectáculo ya está a punto de terminarse, lo estrenaremos en tres o cuatro meses, ¿vendréis a verlo?"

¿Vendréis a verlo?

Os transmito su pregunta: ¿Iremos a verlo?

Un abrazo a todos,


Félix Ares y MariCarmen Garmendia

Notas 2016: Podéis saborear algo parecido aquí: https://www.youtube.com/watch?v=8UwVukkWmJk y aquí: https://www.youtube.com/watch?v=AsJFC7ZdFAg&list=PLZ2T0SvErxK7bHnn9r5IMTG3Y2sW126t2

Enviado por flexarorion a las 07:59 | 0 Comentarios | Enlace


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