Llevaba quince días que, al llegar al trabajo, me ponía encima del reloj de Sol acabamos de construir: uno de esos en los que tú haces de gnomon. Me ponía y salía la hora estupendamente bien. Llegaba a las 7. El Sol empezaba a salir por las montañas del horizonte este y mi sombra marcaba las 6. 6 + 1 de diferencia con la hora solar = 7. ¡Perfecto! Ayer y hoy al llegar, a las 7 de la mañana, no funcionaba: ¡Era de noche! Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
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¿Seguro? ¿Has mirado las pilas?