En 1931 se descubrió una mandíbula perteneciente a una persona que vivió en el año +600. Tres de sus incisivos inferiores han sido sustituidos por conchas y el hueso ha crecido en torno a los «implantes». Es el primer caso conocido de «osteointegración»
(Peabody Museum of Archeology and Ethnology de Harvard, Cambridge, Massachusetts.)
La mandíbula de la foto fue encontrada por el Dr. Wilson Popenoe y su esposa en Honduras en 1931.
Como puede verse hay tres dientes que han sido sustituidos por trozos de concha a los que se les ha dado forma para que entren en la mandíbula en los huecos dejados por las raíces.
Se estima que la mandíbula es del año +600.
Durante mucho tiempo se dudo de si era un adorno puesto después de la muerte o si era una prótesis hecha a una persona viva. En 1970 el profesor brasileño Amadeo Bobbio sometió a la mandíbula a una serie de radiografías y comprobó que el hueso había crecido en torno a los implantes de conchas, lo que le hizo llegar a la conclusión de que se habían hecho en vida de la persona.
Por lo tanto se trataría del primer implante con «osteointegración» del que tenemos noticia.
Una interesantísima historia de las prótesis dentales en arqueología puede verse en: