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Leía hace unos momentos una historia aquí en daurmith (blog de Daurmith) sobre las piedras móviles del Valle de la Muerte. Me ha gustado tanto que he decidido aprovecharla para mis programas de radio.
Las ideas para hacer programas cada día me cuestan más. ¡Gracias Daurmith!
Lo que voy a contar va a ser -más o menos- esto:
En California hay un Valle seco, tan seco que no hay vida. De ahí su nombre Valle de la Muerte (Death Valley). En el Valle hay un lago con suelo arcilloso. Un suelo plano y duro.
Sobre él de vez en cuando se ven grandes piedras -a veces de más de 200 kilogramos de peso- que se han desplazado. El rastro que dejan detrás de sí no dejan duda de que se han movido. Las trazas no son del todo rectas, a veces se curvan.
Desde hace tiempo los magufos -neologismo que significa algo así como los que creen en cualquier pretensión paranormal- están diciendo que nadie puede explicar su movimiento y que, por tanto, hay que atribuirla a los extraterrestres o a poderes paranormales.
Desgraciadamente para ellos, sí hay gente que sabe porqué se mueven las piedras. Y lo hacen sin acudir a poderes paranormales: ¡Cachis la mar! ¡Ya vienen los escépticos a machacar los sueños!
Pues resulta que se trata del fondo de un lago. En verano seco, pero las lluvias del invierno mojan la arcilla del suelo y lo hacen muy deslizante, tanto que es muy fácil que el viento mueva las piedras que caen encima de la arena.
Hay ocho playas donde se ha observado el movimiento de rocas. La más famosa es la Racetrack en el lado Oeste del Lago. Su nombre lo dice todo: Race track. Muy cerca hay montañas rocosas que desprenden trozos de piedra que caen al lecho seco del lago.
Artículo
En 1900, cuando descubrieron el fenómeno, lo atribuyeron al campo magnético de la tierra. Obviamente es erróneo. Por aquella época, el campo magnético era un parecido a los poderes paranormales de hoy en día: todo lo raro lo explicaban con sus efectos, desde la hipnosis hasta las curaciones milagrosas.
Algunos han pensado que lo que mueve las piedras es simplemente la gravedad. La playa está inclinada y -una vez que han caído en la playa, debidamente lubrificada con agua- se deslizan hacia abajo. Tampoco es verdad pues muchas veces se han movido hacia arriba.
La forma de los surcos apuntan a que es el viento el causante del movimiento.
Recientes estudios confirman que se trata del viento. Se han seguido con GPS el movimiento de 160 piedras y sus surcos correspondientes, el resultado es que los trazos más largos y más rectos se concentran en la parte sur de la playa Racetrack. En este área, los vientos se canalizan a través de una zona donde los montes dejan una apertura: bajan de altura. De ese modo se crea un túnel de viento natural. Las piedras se desplazan siguiendo la dirección del túnel.
En la parte central de la playa hay dos zonas que actúan como túneles de viento. Dos túneles con distintas direcciones y, curiosamente, en esa zona es donde más abundan los surcos con trayectorias curvas.
La evidencia sugiere que es el viento el causante.
En un artículo de National Geographic de Febrero de 1996 se decía que encima de la arcilla se creaban placas de hielo que eran las responsables del transporte de las piedras. Sin que eso haya quedado invalidado, las experiencias realizadas -descritas en el artículo antes mencionado- dicen que no hace falta, que basta el agua sobre la arcilla.
En cualquier caso, los extraterrestres nos sobran.
Voy a estar muy atento a lo que diga Daurmith, que nos había prometido la sulución al misterio para el día 30 de enero, pues tal vez su explicación sea diferente de la mía.
Aquí incluso hay una animación con la trayectoria de dos rocas, pero hay que tener paciencia, tarda en cargarse.
Una referencia a lo de National Geographic aquí:NG
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