Que la imagen del chapapote por las playas es dantesca no hay ninguna duda.
Que los voluntarios son nobles, llenos de buenos sentimientos y con ganas de ayudar no hay ninguna duda.
Pero que me dicen de ésta: al hablar con los voluntarios en Carnota (una de las playas más afectadas de la Costa da Morte) nos dijeron que a lo mejor ese día no comían pues alguien había denunciado a los voluntarios que hacían los bocatas: resulta que no tienen el carnet de manipulador de alimento.
¿Qué me decís? ¿La situación es Kafkiana o no?
¿Por qué no les denuncian por no tener el carnet de sacadores de chapapote? Al tiempo.
Pues no hace mucho eran los propios concejales los que nos daban los bocadillos al final de la jornada de sacapiching. Aunque esos sí tenían carnet de manipuladores, aunque no sé si también el de manipuladores de alimentos