| |
Maglev viene de Magnetic Levitation; es decir, levitación magnética.
Todos sabemos que tanto en electricidad como en magnetismo los polos opuestos se atraen y los iguales se repelen.
Todos hemos jugado con imanes y hemos visto que cuando se acerca el polo positivo de un imán al mismo polo de otro ambos se repelen. Al hacerlo hemos notado que es una repulsión extraña, sin rozamiento.
Hace ya muchos años que se pensó en utilizar ese hecho para hacer vehículos de transporte, por ejemplo trenes, que levitasen sobre las vías. Las vías serían un imán con la misma carga que el tren. De ese modo se evitaría el rozamiento de las ruedas sobre los rieles. Ni que decir tiene que el rozamiento con el aire no se evita.
Claro que una cosa es la idea y otra muy diferente llevarla a cabo. En el caso de los trenes, para empezar, hacer imanes (o electroimanes) que sean capaces de levantar las toneladas que pesa un tren no es nada sencillo. Después hay que conseguir que el campo magnético sea variable para que propulse al tren, etc., etc.
El caso es que en los trenes se ha conseguido.
maglev comercial
Ahora los chinos han desarrollado la misma idea, la de disminuir el rozamiento mediante imanes o electroimanes, para hacer generadores eólicos más eficientes.
Lo han presentado en la Wind Power Asia Exhibition 2006 que se está celebrando en Beijing.
En principio no es nada más que un generador eólico, con pinta de generador eólico... pero en él se han disminuido enormemente los rozamientos a base de principios similares a los del maglev. ha sido desarrollado por Guangzhou Energy Research Institute, de la Academia de Ciencias China. La ventaja de este nuevo desarrollo es que tiene una capacidad de generar energía de un 20% más que una turbina convencional.
Otra ventaja es que necesita menos velocidad de viento para empezar a funcionar. En la exhibición demostraron que la turbina empieza a andar con vientos de 5,4 km/h lo que está muy bien y permiten su utilización en zonas con vientos de baja velocidad donde antes no era posible. En un generador clásico, para que el generador arranque se necesita una velocidad del viento de 14,4 km/h.
Todas estas características y otras de mantenimiento hacen que el coste total de operación sea el más bajo de los existentes. Los cálculos dicen que el kilovatio/hora (así con "v" de vatio según la RAE) en toda la vida del producto puede salir por unos por debajo de los 4 cent (de euro, claro). A ese precio, ya es competitiva con las energías tradicionales.
He tratado de encontrar más datos técnicos, como por ejemplo: ¿dónde van los electroimanes?, ¿cómo se alimentan?, ¿cómo se construyen?... pero me ha sido imposible.
Si en algún momento encuentro algo más os lo haré saber.
© Copyright
Borrador
 Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
|
|