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Granizo: campanas contra el pedrisco 2004-01-04

Granizo: campanas contra el pedrisco

...campanas y cañones

“Tente nube, tente nu,
que Dios puede más que tú.
Si eres agua, ven acá,
si eres piedra, vete allá,
siete leguas de mi pueblo
y otras tantas más allá.
Tente nublo, tente nu
que Dios puede más que tú.
Tente nublo redoblado
que Dios puede más que el diablo.
Tente nublo, tente en ti.
Dios lo quiere y manda así
Tente nublo, tente nu,
que Dios puede más que tú.
Que el mar es de agua bendita
y el aparejo una cruz.
Detente, nube maldita,
que Dios puede más que tú.
(Tente, Nublo, según se cantaba en Cantabria).

La rima era una especie de conjuro para que la tormenta de granizo se fuera y viniera la lluvia. 'Si eres agua, ven acá/si eres piedra, vete allá'.

La canción/plegaria acompañaba a un toque de campanas lúgubre y silencioso. Que no sé muy bien describir.

El ficherito mp3 con el toque de campanas (tin-ti-li-nublo) está aquí. (Página de los campaneros valencianos).

¿Os había dicho que viví en un pueblo de León durante bastantes años? Sí, sí que os lo he dicho. Lo que no os he dicho es que he oído estas campanadas para alegar el granizo.

Es decir, esta tradición de tocar las campanas para alejar al granizo y atraer a la lluvia (Léon es tierra de secano) era muy popular hasta mediados del XIX, pero en algunas regiones de España (con perdón) perduraron hasta la mitad del siglo XX. Otra vez os hablo de la covada, del árbol mayo, de las 'cavas' sólo para que guisen los hombres,....

Bueno, la música que os he puesto no es de Léon, es del pueblo de Alustant y el interprete es Diego Sanz:

mp3 (De la página de los campaneros campaneros valencianos.

En esa misma página hay otras grabaciones de la forma de tocar las campanas contra las tormentas:

Toque para que se aleje el pedrisco

Tente Nublo

Y otro toque de protección cuyo significado todavía está por descubrir

En la Revista de Aficionados a la Meteorología, en el número 9 de marzo de 2003, encontramos esta referencia, en un artículo de Carmen Gozalo de Andrés titulado “ACORDARSE DE SANTA BÁRBARA CUANDO TRUENA”:

...Empieza el texto:

Localizamos el siguiente pasaje, muy ilustrativo, en “Antaño”, uno de los relatos de Domingo Cuevas, referido a una tormenta en Comillas (Cantabria)” Comenta:
“ ... Ya algunas mujeres, con el semblante demudado íbanse reuniendo en los portales de la villa y pedían que viniese el sacristán para “contener la nube”... El toque del “tente nu” era triste, monótono y acompasado y le interpretaban los muchachos y las gentes sencillas cantando –con el mismo tono y ritmo que marcaban las campanas- el estribillo del “tente nube, tente nu”. Los labradores y artesanos dejando cada cual su trabajo, corrían presurosos en dirección a la playa para prestar allí auxilios a los marineros en caso necesario y no echaron de ver, a su paso por la plaza de la villa, un cuadro tan interesante como tierno que allí se representaba. Era que el cura mayor de la parroquia, tan cargado de años como lleno de merecimientos, con la fe de un patriarca, la caridad de un apóstol y la sencillez de un niño, erguido como el cedro del Líbano, con la cabeza enhiesta y sus blancos cabellos a merced del torbellino, inspirado como un profeta, levantaba la diestra descarnada y trémula, a la altura de su desnuda frente, bendecía la nube y a la vez la conjuraba, evocando al Dios del Sinaí, para que aquella se disipara sin arrojar sobre la tierra los malos espíritus, que tenían ya revuelto el mar y amagaban destruir las cosechas próximas a su hogar...”
Si en pueblos de Cantabria los conjuros solían hacerse desde el atrio de la iglesia o la plaza, en muchos lugares del Alto Aragón se levantaron en lugares próximos a iglesias y ermitas, una especie de templetes de piedra, formados por cuatro columnas y una pequeña bóveda. Desde los huecos, entre pilares, orientados a los cuatro puntos cardinales, el sacerdote invocaba a Santa Bárbara y hacía los conjuros. Estas construcciones son típicas en el Pirineo y suelen llamarlas “cuatropilares”, “esconjuraderos” y “esconjuraderas”.

... Fin del texto.

La idea de que las campanas evitaban los granizos y atraían la lluvia buena, la lluvia sin granizo, está mezclada con la idea de que las tormentas las producen duendes malignos, contra los que se puede luchar con la fe de Cristo...

Esto ocurría no sólo en España sino en toda Europa.

Para muchos miembros de la Iglesia permitir que las campanas de las Iglesias tañeran para espantar tormentas era algo diabólico. Se intentó prohibir, pero la creencia estaba demasiado arraigada así que se trató de contemporizar. Diversos teólogos, incluyendo al gran 'Lord Bacon', que las campanas de las iglesias podían, bajo la sanción de la Providencia, dispersar las tormentas agitando el aire. Esta idea fue arraigando en algunos sitios, aunque muchos eclesiásticos entonces plantearon que los cañones eran entonces instrumentos mucho más piadosos.

Pero cuando llegó el principio de la era científica se descubrió que el granizo se formaba en las nubes llamadas cumulonimbus porque, tal como hemos explicado, dentro de ella había una fuerte corriente ascendente de aire, agua sobreenfriada... Por ello trataron de justificar científicamente que el tañido de las campanas destruía los granizos. Las ondas sonoras -según esta teoría- movían el aire e impedían que el agua se transformase en hielo.

Las campanas de nuestros pueblos siguieron tocando diversos toques para ahuyentar a las tormentas y a los granizos.

Tin-ti-lin-nublo , Toque Nublo, tan-ta-ra-una, etc

Pero la idea del cañón como mejor instrumento de oración contra las tormentas no cayó en el desierto. Se empezarona utilizar cañones contra el granizo, de los que tenemos muchos en toda la geografía europea.

La idea era dar de lleno en el chorro de aire ascendente de la nube, para perturbarlo y evitar la formación del pedrisco.

Ni que decir tiene que a pesar de los cañonazos siguió habiendo pedrisco que estropeaba las cosechas, entonces se dijo que es que el cañonero tenía que ser muy bueno y saber muy bien dónde disparar, que se necesitaba más de uno...

Y hoy en día se siguen usando en algunos sitios, aunque confieso que no he encontrado ningún estudio científico que justifique esta práctica y que personalmente dudo de su eficacia.

No estoy hablando de cañones decimonónicos, la última muerte de un cañonero antigranizo ocurrió en 1928, en el pueblo de [/Castrillo de Don Juan/ (¿Palencia?)]. En la página del ayuntamiento del pueblo está la historia de la muerte y una foto del cañón que se conserva en el desván del nuevo ayuntamiento.



En fin, nada más por hoy.

Lo que empezó siendo una historia para satisfacer mi curiosidad sobre algo de los famosos aerolitos de hielo que cayeron en España en el año 2000, me ha llevado a descubrir la formación del granizo, que piedras tan grandes como las españolas eran raras pero no impossibles, sobre todo si tenemos en cuenta que la mayoría fueron bromas y que muchas no eran una sola piedra sino la soldadura de varias, y he aprendido que en la Edad Media se tocaban las campanas para alejar a los espíritus de las tormentas, y que en la actualidad se utilizan cañones... y a veces se siembran las nubes con ciertos productos químicos.

Noticia aparecida en el Diario Palentino - El día de Palencia. Sábado 24 de junio de 1978.

Sucedió hace 50 años... Decir después de 50 años a las nuevas generaciones que en Castrillo de Don Juan había muerto un hombre de un cañonazo suena un poco a ciencia - ficción. Pero eso había ocurrido exactamente. El muerto se llamaba Santiago Alejos y tenía 60 años de edad. Se encontraba al cuidado de uno de los cañones montados en Castrillo para dispararlos y conjurar los peligros del pedrisco. Por lo visto, Santiago no adoptaba las mínimas precauciones para cumplir su cometido; le había construido una especie de cueva, desde donde debía acionar el mecanismo del cañón mediante un cordel, pero él prefería disparar pulsando directamente el gatillo. Total, que reventó el cañón y le destrozó el pecho, causándole la muerte instantáneamente.


Pues nada más, FELIZ AÑO 2004.

Ya sabéis para conjurar el granizo podéis rezar esta oración popular de Cantabria.

“ Ay, gloriosa Santa Bárbara,
ten compasión de nosotros:
danos agua sin la piedra,
que acaba con los panojos.”

Hay que hacerlo con un vela encendida. Con ésta:


Enviado por flexarorion a las 03:15 | 0 Comentarios | Enlace


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